Destaca Correa ahorros para Ecuador con energía hidroeléctrica
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, afirmó que el país gasta dos mil millones de dólares anuales por no tener una matriz energética acorde con su elevado potencial eléctrico de origen hídrico y de energía renovable.
Durante una entrevista televisiva con el entrevistador de Telesur, Jorge Gestoso, el mandatario señaló que con la creación de nuevas hidroeléctricas el país ahorrará grandes sumas de dinero.
"Cuando llegamos al gobierno un 44 por ciento de la energía era de origen hídrico, un 18 por ciento se importaba y el resto era energía térmica de altísimo nivel de contaminación, pero ahí, los ecologistas infantiles no decían nada", comentó.
En el 2016 (cuando se termine la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair) Ecuador alcanzará un 93,5 por ciento de electricidad de origen hídrico, con lo cual la electricidad será más segura, limpia y probablemente más barata, expresó.
Ecuador será exportador de energía, agregó, y precisó que con la diversificación de energía y la obra Coca Codo Sinclair se les podrá bajar las tarifas de electricidad a los pobres y hasta regalar una cocina eléctrica para que dejen de usar el gas que es altamente contaminante.
En respuesta a quienes advierten que la baja del petróleo a menos de 79,99 dólares por barril detendría la creación de hidroeléctricas, el jefe de Estado manifestó que Ecuador está preparado para soportar esa caída del precio del crudo.
Comentó Correa que al otro día de llegar al gobierno hubiera podido duplicar la producción de petróleo, si autorizaba a las compañías extranjeras a llevarse el crudo, y preguntó: ¿De qué le serviría eso al pueblo ecuatoriano, si esos recursos no quedaban aquí?.
Aclaró que "no se trata de producir por producir. Antes de cada 100 barriles de petróleo, 85 eran para la petrolera", mientras hoy Ecuador está ganando más, no por los altos precios, sino por la renegociación de los contratos.
Se paga una tarifa por cada barril extraído y el resto es para el país, si ponen un precio más alto de esa tarifa la empresa debe pagar al Estado ecuatoriano un monto por soberanía, pues, subrayó, "ahora, el petróleo queda en manos de su legítimo dueño".























